TRES PASOS PARA LA SUPERACIÓN PLENA
Introducción
Las Verdades del
Amor existen desde siempre. Son parte de la creación divina.
Para CRECER
verdaderamente es imprescindible que te pongas en contacto con ellas. Búscalas
en los buenos libros de superación personal, en la Biblia, en conferencias
sobre el éxito, en homilías, en tratados de moral, en consejos de amigos, en
poesías, en canciones. Las Verdades del Amor están a tu alcance y debes
empaparte de ellas. Con su ayuda irás descubriendo una poderosísima energía
interior que hay dentro de ti y que hasta ahora desconoces. Una energía con la
que lograrás la realización diaria y la felicidad.
Las formas en
las que las "verdades" se nos dan son extraordinariamente variadas,
bien que por lo mismo existe el gran peligro de quedar inmune a ellas. Casi
cualquier persona ha escuchado muchas a lo largo de su vida y eso les hace
suponer que lo saben todo. Por eso es tan difícil aconsejar a un adulto y por
eso las personas adultas se superan con tan vergonzosa lentitud (en comparación
con la celeridad con la que los jóvenes se superan).
Todo lo que
digas a la mayoría de los adultos respecto a cómo mejorar, son sentencias que
de una u otra forma ya conocen; pero no es suficiente con manejar los conceptos
o recitarlos como predicador; hay hombres que atesoran toda la sabiduría del
éxito y sin embargo son unos perfectos fracasados.
Así pues, es
imprescindible leer mucho, documentarse ávidamente y, al hacerlo, seguir
cuidadosamente tres pasos para que todas las leyes leídas funcionen:
Primer paso: Doblega Tu Orgullo
imagina que
estás al borde de una montaña, justo en el punto en que si das un paso más
caerás al precipicio. Te detienes y miras. Frente a ti, cerca pero
inalcanzable, se halla otro monte con verdes prados; puedes verlo perfectamente,
pero no puedes cruzar. Necesitas un puente. Exactamente así está la gente que
presume de poseer sabiduría, pero que es desdichada. Conoce y es capaz de
mencionar los secretos para triunfar, pero no puede vivirlos. Se halla al
borde del precipicio y aunque vislumbra la montaña de la superación con toda
claridad, ésta forma parte de su entendimiento pero no de su vida. Le falta un
puente para poder cruzar hacia ella: EL PUENTE DE LA HUMILDAD.
Cuando escuches
consejos de amor reconócete imperfecto; por más que te quieras a ti mismo,
date cuenta que aún te falta mucho por aprender y que incluso un niño puede
enseñarte si eres receptivo. Sensibilízate y deja a un lado el orgullo y la
vanidad. No pierdas el tiempo murmurando sobre las apariencias. Evita a toda
costa distraerte haciendo críticas insanas con relación al aspecto o voz del
orador en una conferencia; no te recrees inútilmente buscando errores al estilo
de un escritor; no te burles de las expresiones confusas; no censures los
defectos del maestro. Sé humilde y permanece atento para que seas capaz de
traspasar la densa niebla de las apariencias y recibas el chispazo de la luz
que se te dará. Tu vanagloria puede impedirte entender hasta las verdades más
evidentes. No seas como los necios que se creen superiores al que está narrando
una historia sólo porque ya la han oído antes y se adelantan ufanos contando el
final.
Excluyete y
aprende.
Nunca pienses
"es obvio", "eso yo ya lo sabía", "no es nada nuevo
para mí", "tanto llegar para algo tan conocido". Los adultos
estancados repiten estas frases con frecuencia. No basta con saber las cosas,
hay que vivirlas.
El que abre su
mente, es sencillo de corazón y guarda silencio dispuesto a aprender, consigue
asimilar lo que el ufano sólo consigue oír. No hay otro primer paso hacia la
grandeza: doblega tu orgullo.
Al hacerlo
comenzarás a cruzar el puente de la humildad y entonces ocurrirá en ti el
fenómeno ineludible: te sensibilizarás y conmoverás. Inclusive llorarás. Cuando
el orgulloso logra quebrantar su ego, se emociona y con lágrimas en los ojos
reconoce: ¡Realmente es grande y poderoso esto que escucho; yo
lo sabía pero nunca lo había meditado tan a fondo! Y sólo entonces empieza a
crecer.
Segundo paso: Persevera En Soledad
¿Qué hay del
otro lado del puente de la humildad? ¿Qué ocurre en la mente humana después de
que lo cruza, se conmueve y llora?
Se pisa un prado
en el que podemos vivir en carne propia los conceptos de superación y nos
inundan enormes deseos de cambiar. Anhelamos ser mejores, hacemos planes, nos
abrasa la llama de la automotivación y nada más. Casi siempre hasta ahí
llegamos para después de unos días regresar por el mismo puente rumbo a la
mediocridad de antes, sólo que ahora creyendo tener la experiencia y la
sapiencia de palabras hermosas, aunque inútiles.
Lo anterior nos
ocurre al volver a las actividades y problemas diarios después de un retiro
espiritual, una conferencia, o la lectura de un libro que nos hizo reflexionar.
Es un fenómeno
del hombre ordinario: siempre olvida sus propósitos y vuelve a ser como antes.
Si quieres
superarte, debes tener la precaución de no regresar.
Una vez que
aprendas algo y te propongas aplicarlo, hay que dar el segundo paso: Luchar
en soledad para interpretar a tu modo los conceptos.
La filosofía del
éxito es como un perfume que no puede olerse hasta que lo combinas con tu
propia esencia. No aceptes sin pensar las cosas que se te digan porque sería
igual que si no se te hubieran dicho. Sólo cuando dilucides a tu manera las
teorías de otros las convertirás en tu verdad.
Al llegar a este
punto debes entablar largas pláticas a puerta cerrada contigo mismo; debes
orar, meditar, relajarte, hacer que los conceptos penetren en ti, llegando a
tus propias conclusiones, poniéndote de acuerdo contigo y nada más que contigo
de la manera en que aplicarás en tu vida lo aprendido. Esta práctica en soledad
es imprescindible y debe ser constante, debe volverse un hábito. Sólo en ella
el concepto de "Dios"deja sus matices mitológicas para brindarte
alternativas de realidad.
Hay mucha gente
que le teme a la soledad, que apenas se ve apartada enciende la televisión o
llama a algún amigo por teléfono; es gente que nunca deja el fango de la
mediocridad. Aprende a encontrarte contigo mismo para disfrutar de tu propia
compañía. Sólo así asimilarás la sabiduría que te llevará a la cima.
Tercer paso: Da Testimonio De Tus
Conclusiones
una vez que
hayas permanecido en el valle de la meditación a solas, deberás compartir tus
conclusiones con la gente. No tengas miedo de decir algo que ya se ha dicho. Tu
manera de comunicarte puede ser, para muchos, más poderosa y reveladora que
las que conocieron anteriormente. Dios puede usar tu estilo único de expresarte
para salvar alguna vida perdida. Así que habla, escribe, dicta cursos, da
consejos, conviértete en pregonero del amor que has logrado asimilar y vivir
en soledad.
Sólo cuídate de
no volverte un charlatán o un presumido. No te ufanes de tus conocimientos, no
enseñes con altivez. Para hablar debes practicar constantemente la humildad de
espíritu y la meditación en soledad. Si así lo haces, aconseja
sin miedo. No importa que aún no hayas comprobado la eficacia de tus teorías,
porque nunca lo lograrás hasta que las compartas. Hay
gente muy profunda que no dice cuanto sabe porque espera que sus secretos la
transformen primero en alguien superior. Pero eso nunca ocurrirá. Para que las
verdades del amor transformen a una persona debe cerrarse el círculo de compartirlas.
Es una especie de broche de oro que sólo muestra su brillo cuando se
exteriorizan los nobles ideales. Es una ley infalible: los escritores de
superación, los psicólogos, los laicos y hasta los sacerdotes mismos sólo
empiezan a vivir plenamente las ideas en las que creen hasta que se comprometen
con ellas al divulgarlas.
Los grandes
tesoros que no se comparten se vuelven agua estancada que en poco tiempo se
descompone y hace daño a quien la tiene.
Es importante
recordar que para lograr el éxito en la vida se requiere, primeramente, ponerse
en contacto con los conceptos del amor, y una vez frente a ellos seguir tres
simples pasos:
l.-La humildad
de corazón.
2.-La meditación
en soledad.
3.-E1 testimonio
de tus conclusiones.
No puede faltar
ninguno de los elementos.
Ahora ya lo sabes. El camino
hacia el éxito está a tu alcance. Sólo falta que lo transites.
Excelente tu página. felicidades por dar este paso. te invito a visitar mi pagina tambien
ResponderEliminarwww.luisarjona.net
Saludos y un abrazo
Gracias Luis, en si cuando vi que habias creado tu pagina, fue cuando me decidí a hacer mi pequeño blog. :)
ResponderEliminarSaludos tambien!